Factores de Riesgo en los Desordenes Miofuncionales

Audióloga Patricia Rivera C

Factores de riesgo en los desordenes miofuncionales

La Terapia Miofuncional es una disciplina que colabora con la medicina y la odontología coadyuvando los tratamientos del pediatra, odontopediatra, ortodoncista, ortopedista funcional de los maxilares, cirujano, otorrinolaringólogo, y también en la terapia de lenguaje.

A medida que la ciencia avanza hacia la especialización se crea la necesidad, cada vez mayor, de establecer un fluido intercambio entre las distintas profesiones y se hace imprescindible el trabajo en equipo. Un Terapeuta Miofuncional Orofacial es un profesional específicamente entrenado para evaluar, diagnosticar, pronosticar y corregir el desequilibrio muscular orofacial dado por respiración bucal, posición de labios y lengua en reposo y en deglución incorrectos, referidos a problemas oclusales y del habla.

No es difícil entender que el empuje lingual contra los dientes y no contra el paladar duro, puede crear problemas significativos en la oclusión. La fuerza lingual puede actuar impidiendo la erupción dentaria, o moviendo la dentición. Debemos considerar que hay ciertos hábitos que contribuyen a una pobre función muscular: succión de dedos, labios, lengua, etc. y respiración bucal, todos hábitos o parafunciones que pueden ocasionar un cambio en la forma.

La respiración bucal se asocia a la deglución disfuncional, infantil o atípica. El niño que respira con la boca abierta tiene una posición de lengua baja y adelante o baja y atrás. Forma y función es algo muy importante; debe relacionarse la forma de las arcadas dentarias con funciones como la respiración bucal, deglución disfuncional y hábitos o parafunciones.

Los problemas más frecuentes en la dentición primaria (hasta los 6 años), son:

  • Mordida abierta – anterior o lateral
  • Dísto – oclusión
  • Mesio – oclusión.

Todo esto se asocia con la persistencia en el uso de chupete y mamadera.

El pediatra cumple un rol destacado orientando a la madre sobre los cambios en el tipo de dieta del niño y en la prevención de la instalación de hábitos perjudiciales y maloclusiones. Al estar en contacto permanente con el niño y la familia, es el 1º en detectar la presencia de los mismos. En dentición primaria es posible observar mordida invertida lateral, que ocasiona dificultades en la masticación, por lo cual se impone la consulta temprana con el odontólogo para evaluar la oportunidad del tratamiento e instaurar medidas preventivas.

Las funciones de respiración y deglución son importantes en el desarrollo morfológico de las arcadas dentadas, ya que es imprescindible el cierre bilabial y la correcta posición linguae.

Ante situaciones de respiración bucal se impone la consulta con el ORL, para determinar si es un hábito, o si el paciente presenta algún grado de obstrucción anatómica (ej: amígdalas o adenoides hipertróficas, atresia de coana, ect).

Previo a una decisión quirúrgica, en pacientes con diagnóstico dudoso, es necesario realizar exámenes miofuncionales para evaluar las posibilidades de reeducación. Los tratamientos prequirúrgicos resultan de utilidad ya que algunos pacientes después de la cirugía persisten con hábitos inadecuados.

En niños con dentición mixta (6 a 12 años) o permanente (mayores de 12) son observables las mismas patologías dentadas antes mencionadas con igual vinculación a hábitos y parafunciones. En algunas situaciones, a mayor edad, los tratamientos para su resolución son de mayor complejidad. Por todo lo antes mencionado, es fundamental el diagnóstico de cada uno de los miembros del equipo para alcanzar el éxito.

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