LEAMOS CON NUESTROS HIJOS

Fonoaudióloga Claudia Marcela Bravo

En el momento en que una familia conoce la noticia de que esperan un bebe, comienzan los preparativos para recibirlo. El padre, la madre, los abuelos, los hermanos y/o los tíos empiezan a organizar el que será su cuarto, a comprar los teteros, los pañales, las cobijas y buscan un nombre. Pero ¿Están los cuentos dentro de este listado? Porque no solo es importante su cuidado físico, sino también el cariño y las palabras que se le entregan para que pueda entrar en el mundo que lo recibe, lleno de alegría y seguridad.

De la misma forma en que la alimentación, el baño y la visita al pediatra son importantes, el cuidado del desarrollo emocional del niño también lo es y está íntimamente vinculado al afecto y al lenguaje.

Durante los primeros meses de vida, el bebe se comunica a través del llanto, del balbuceo, de vocalizaciones y finalmente aprende a hablar usando las palabras. Este aprendizaje del lenguaje, entendiéndose el lenguaje como un aspecto que domina todos los espacios de la vida, se fortalece en la medida en que se le va contando al niño lo que se está realizando en la rutina diaria: “Te voy a bañar, vamos a desayunar, mmm que rico está el jugo, te voy a poner el pantalón”, mientras juega con canciones que riman y durante la lectura de un cuento.

Cuando un adulto le lee una historia al niño, se crean experiencias agradables con el lenguaje que posteriormente influirán en su aprendizaje del lenguaje escrito y en la relación misma con la lectura. En el desarrollo de esta actividad, los pequeños van relacionando la cadena de sonidos del lenguaje oral con las palabras y su significado, generando aprendizajes de tipo moral y ético para enfrentar la sociedad en la cual se van a desenvolver, además de propiciar un espacio natural, seguro y tranquilo en el proceso de enseñanza formal del lenguaje escrito en la escuela.

“Ten en cuenta que cada niño aprende a un ritmo diferente, necesitando en ocasiones más apoyo que otros. Pero en la constancia de cada proceso está en que encuentre en la lectura una manera grata de pasar el tiempo, explorar y pensar el mundo”

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