Audióloga Diana María Irurita S.
Las consecuencias de la pérdida auditiva son diversas y varían entre una persona a otra. Lo que puede significar una situación verdaderamente incapacitante para un paciente con disminución de la audición, para otro podría ser más llevadero; teniendo en cuenta el grado tipo de la perdida, momento de aparición, como afecta su desempeño en las actividades cotidianas y su percepción frente a la misma.

“Vale la pena disfrutar la vida escuchando bien”
Las consecuencias no solo se presentan a nivel auditivo, sino además, a nivel físico, psicológico, emocional y social; principalmente, en aquellas perdidas no tratadas. De acuerdo al Ministerios de Salud y Protección, en Colombia se estima que –El 16 % de los adultos sufre pérdida de audición lo suficientemente seria como para tener consecuencias negativas en su vida diaria. Aun así, solo 3 de cada 10 buscan ayuda del especialista-.
Se ha demostrado que las pérdidas auditivas no tratadas pueden generar:
- Irritabilidad, negativismo, ira
- Cansancio, estrés y depresión
- Aislamiento social
- Reducción del estado de alerta y mayor riesgo a la seguridad personal
- Deterioro de la memoria y la capacidad para adquirir nuevos aprendizajes
- Disminución del rendimiento en el trabajo

A nivel físico, las personas con dificultades auditivas refieren un bienestar físico inferior al de las personas con una audición normal o que utilizan ayudas auditivas. Las consecuencias físicas pueden incluir: dolores de cabeza, tensión muscular, mareos (vértigo), problemas de alimentación y/o sueño, aumento de la presión arterial y estrés.
Entre las consecuencias psicológicas encontramos: vergüenza, pena, inseguridad, depresión y baja autoestima. Además, preocupación, frustración y ansiedad frente al desconocimiento de la situación y cómo darle manejo a la misma. También pueden irritarse con facilidad y ser menos tolerante.
Igualmente, la pérdida de audición sin tratar provoca consecuencias sociales. Se les puede hacer muy difícil participar en actividades sociales y presentar problemas en la comunicación. Otros problemas sociales incluyen: falta de concentración, perdida de la atención, problemas en el trabajo, dificultad para desenvolverse en lugares públicos o con mucho ruido.



